La nueva clave de los viajes al espacio podrían estar en manos de las ardillas.



Uno de los principales problemas que tenemos los humanos cuando viajamos al espacio, es que la prolongada permanencia en baja gravedad provoca una grave perdida de masa ósea y muscular. Así que los investigadores llevan años manos a la obra intentando solucionar ese problema y la cosa les ha llevado hasta la fría Canadá y Alaska.

Allí como bien sabéis hace un frio del copón bendito, pero es que además allí vive la ardilla ártica os suslic ártico, un animal que se ha adaptado al frio de una manera que podríamos llamar, la forma cómoda de adaptarse al frio.

En esencia esta ardilla se echa a dormir, entrando en un profundo sueño de hibernación que puede llegar a duran hasta nueve meses. Según ha publicado la revista Nature, los científicos llevan dos años estudiando estos animales intentando buscar el compuesto que utilizan para este prodigio de la naturaleza y al parecer la respuesta es el reciclaje de nitrógeno.

Al parecer el truco que usa el cuerpo de esta ardilla para evitar la perdida muscular que se produciría en la hibernación es reciclar el nitrógeno que queda tras usar las proteínas como alimentos, algo que los humanos no somos capaces de hacer. Con este nitrógeno producen aminoácidos para generar proteinas nuevas y el ciclo continua el tiempo que el animal lo consiga.

Los estudios estarían intentando comprender mejor este proceso para poder de esta manera "clonarlo" para uso de sus astronautas.




Publicar un comentario

0 Comentarios